Bajo el lema de «ordenar la casa», el Gobierno de Chile promulgó este domingo la nueva Ley de Migración que tardó 8 años en aprobarse y que ha recibido un aluvión de críticas de la oposición y de organizaciones promigrantes por imponer una mayor «rigidez» fronteriza y agilizar las deportaciones.

«El objetivo es poner orden en nuestra casa a través una política ordenada, segura y regular que permita la inmigración legal y combata la ilegal», afirmó el presidente, el conservador Sebastián Piñera.

Fuente.-EFE