El Ministerio de Salud del gobierno de Nicolás Maduro aprobó el uso de la Sputnik V, la vacuna rusa contra el COVID-19, convirtiéndose en el tercer país latinoamericano en registrar el medicamento, a pesar de la preocupación de la comunidad científica venezolana que ha denunciado “una gran opacidad en relación a la naturaleza de la vacuna”.

Huníades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría y miembro de la Academia Nacional de Medicina, alerta que las personas podrían tomar la decisión de no vacunarse por desconfianza “porque la población no conoce en detalle cosas que son importantes”.

“Sabemos que todavía no está precalificada por la Organización Mundial de la Salud, hasta donde sabemos solamente está certificada en Rusia, obviamente si la hacen ellos la certifican ellos”, dijo.

Fuente.-Voz de America

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