El Club Atlético Osasuna firmó su cuarto empate consecutivo a costa de un Real Madrid que no pudo mostrar su mejor versión en el frío de Pamplona, en un partido marcado por las pocas ocasiones de gol y por la nieve que no paró de caer sobre el césped de El Sadar.

Los operarios de Osasuna fueron los artífices de que el encuentro entre navarros y madrileños comenzara a la hora prevista gracias a la gran labor realizada retirando nieve durante todo el día.

Entre zonas blancas y verdes, los jugadores de Zidane se adueñaron de la posesión de balón desde el inicio moviendo el esférico de lado a lado sin llegar con claridad a la meta defendida por Sergio Herrera.

Fuente.-El Nacional

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