Una silla se encuentra en una carretera inundada después del paso de Iota en La Lima, Honduras, el miércoles 18 de noviembre de 2020. Iota inundó tramos de Honduras aún bajo el agua tras el paso del huracán Eta, luego de que azotó Nicaragua el lunes por la noche como un huracán de categoría 4 y se debilitó a medida que avanzaba por Centroamérica, disipándose sobre El Salvador la madrugada del miércoles. (AP Foto/Delmer Martínez)

Las aguas por las grandes inundaciones que dejó la tormenta tropical Iota en Honduras, con mayor magnitud en el norte del país, comenzaron a bajar este jueves, pero el peligro sigue por la destrucción que dejó la tormenta tropical Iota, con el suelo altamente saturado de agua y vulnerable.

En el extenso y fértil valle de Sula, que sigue inundado, el nivel del agua marrón que dejó Iota bajó, por lo que algunos damnificados que se habían concentrado en las medianas de algunos bulevares este jueves decidieron retornar a sus casas o lo que queda de ellas.

El país ha sufrido intensas lluvias desde el domingo, cuando Iota, convertido en huracán categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, se acercaba a las costas de Nicaragua, donde su efecto fue demoledor.

Fuente.-El Nacional

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