La llegada a la presidencia del BID del cubanoamericano y asesor del presidente Donald Trump representa un giro de 360 grados en la política de EEUU en Latinoamérica, una región devastada por la pandemia de COVID-19 y para la cual el Fondo Monetario Internacional pronostica una contracción económica del 9,4%.

La elección de Mauricio Claver-Carone no solo rompe con una tradición que data desde 1959, cuando se creó el BID, sino que responde a la nueva estrategia de la Casa Blanca de desarrollar el potencial del continente para de forma paulatina disminuir la capacidad del régimen de China en la economía de Norteamérica.

El Banco Interamericano es el que más dinero entrega anualmente a los países latinoamericanos y del Caribe, un monto que asciende a 13,000 millones y que Mauricio Claver-Carone prevé llevar a 17,000 millones.

¿Cómo podría el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) contribuir en la recuperación de América Latina en la etapa post-pandemia?

“Nuestra meta fundamental es que el Caribe y Latinoamérica se conviertan en la región más atractiva del mundo para la inversión extranjera”.

Fuente.-Diario de las Américas