La aceleración en el número de muertes en Estados Unidos alcanzó la cifra de 150.000 a nivel nacional, lo que llevó a la ciudad de Miami a decidir que los estudiantes no deberían regresar a las escuelas.

El aumento de 10.000 muertes en los últimos 11 días es el más rápido en EE.UU. desde principios de junio, según recuento de Reuters. Esto provocó acalorados debates entre el público estadounidense y sus líderes sobre el mejor curso a seguir.

Florida, un epicentro de la pandemia en las últimas semanas, informó otro récord de 217 muertes en un día el miércoles, según funcionarios de salud estatales.

Las Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade, entre el sistema escolar más grande de la nación, anunciaron que los estudiantes comenzarían el semestre de forma remota, en lugar de la asistencia en persona.

Fuente.-Voz de America