La Habana.- Dos perros callejeros, hambrientos y con sarna, hurgan en una montaña de desperdicios buscando alimentos. Encima de un tanque de basura volcado, un gato acecha a los ratones que pululan entre la mugre. Mientras, un anciano sin ninguna protección, registra en la basura buscando botellas plásticas para reciclar.

No se trata de un set de una película de terror. Ni de las ruinas de edificaciones bombardeadas en la guerra civil de Yemen. Tampoco una hedionda villa miseria de Puerto Príncipe, en Haití. Es una esquina cualquiera de un barrio del sur de La Habana. Cientos de vertederos improvisados por personas irresponsables que tiran los desechos en cualquier sitio son una foto fija desde hace muchos años en la capital cubana.

Fuente: Diario de las América.-

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