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El FC Barcelona minimizó su crisis institucional, penalizada este sábado en forma de pañolada hacia la directiva, con una contundente goleada ante la SD Eibar liderada por el argentino Leo Messi, que con un ‘póquer’ -cuatro goles.

Una vez más, Messi salió al rescate del equipo en una semana dura para asentarse al frente de la clasificación de máximos goleadores con 18 tantos.

La tensión de toda la semana, en la que se desveló que la empresa contratada por el club para monitorizar las redes sociales se dedicaba a criticar a opositores a la actual Junta Directiva e incluso a actuales jugadores del primer equipo, estalló con la llegada de Bartomeu y los suyos al palco del Camp Nou.

Los aficionados recibieron a los directivos con una sonora pitada y con pañuelos al viento, e incluso se animaron con gritos de ‘Bartomeu, dimisión’ mientras el colegiado Soto Grado explicaba a los jugadores los problemas de conexión del equipo arbitral y el VAR que retrasaron varios minutos en inicio de la contienda.

En cuanto el balón comenzó a rodar, el de siempre recobró el protagonismo.

Después de que Sergi Enrich avisase con un tanto anulado por fuera de juego, Leo Messi cogió el esférico al cuarto de hora en una nueva exhibición de calidad en los últimos metros; se deshizo de Arbilla y de Diop y se plantó ante Dmitrovic, al que superó un balón picado para inaugurar el marcador (min.14) y acabar con una sequía de cuatro jornadas sin anotar en LaLiga.

Diario Las Américas.-