Foto/Cortesía.-

Una joven se convirtió sin quererlo en símbolo del segundo día de protestas en Quito, frente al Gobierno de Ecuador, al colocarse sola frente a un blindado de la Policía con los brazos abiertos y suplicando que cese la carga contra los manifestantes.

La joven, que apenas supera los veinte años, portaba una mochila y se encontraba en una de las protestas que tienen lugar desde el jueves en la capital ecuatoriana, rodeada por una docena de policías.

EFE.-

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