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Hace 30 años el célebre explorador y ecologista colombiano, Andrés Hurtado García, tomó las primeras fotografías de Caño Cristales, descubriéndole al mundo esta joya natural escondida entre la Sierra de la Macarena. Tras caminar en medio de la selva, esquivando las miradas atentas de los guerrilleros acurrucados entre el espeso follaje, Hurtado inmortalizó el paraje con el que siempre había soñado y lo bautizó como el río que se escapó del paraíso.

Razón no le falta, pues lo de Caño Cristales parece cosa del Realismo Mágico. Ubicado en el departamento del Meta, sus rápidos, cascadas, saltos y pozas de aguas increíblemente cristalinas, están incrustadas en uno de los ecosistemas selváticos con mayor biodiversidad del mundo y en medio de una de las formaciones geológicas más antiguas del país. La sierra es hogar de infinidad de aves, tortugas, iguanas, monos, jaguares… aunque, curiosamente, no hay peces, ya que la escasez de sedimentos les impediría encontrar alimento.

Con Información de Elmundo.es.-