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El capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo apareció ante una corte militar en silla de ruedas, con la mirada absolutamente perdida y con evidentes signos de fuertes torturas. El juez del caso le preguntó si había sido sometido a tortura. Él logró asentir con la cabeza y pedir auxilio a su abogado defensor. Pocas horas después de que el juez ordenara su traslado a un hospital, Acosta falleció.

El militar, reservista activo, fue detenido el 21 de junio, pero no se conoció su paradero hasta cinco días después. El gobierno entonces anunció que varios militares y civiles habían sido arrestados por presuntamente idear un plan de golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro. El pasado sábado 29 de junio se supo que había muerto estando bajo custodia del Estado venezolano y la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia denunció los detalles del caso.

Con Información de Agencias.-