Foto/Cortesía.-

El ataque a dos buques cisterna en el estrecho de Ormuz, un mes después del supuesto sabotaje de cuatro barcos en la misma zona, ha vuelto a aumentar la temperatura en una región que vive en tensión desde hace semanas mientras los precios del petróleo experimentaban fuertes alzas.

Dos barcos, uno propiedad de un armador noruego y otro japonés, sufrieron hoy impactos y explosiones mientras salían del estrecho de Ormuz a unas 30 millas de la costa iraní.

EFE.-