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El calentamiento global, los fenómenos climáticos, cada vez más agresivos e impredecibles hicieron que los habitantes de la Isla Gardi Sugdub (Panamá), más famosa como la Isla Cangrejo no tengan otra opción más que escapar de sus casas y comenzar una nueva vida en otro lado. Es que el nivel del agua no para de elevarse y el hacinamiento se ha tornado inmanejable.

“En noviembre, el agua del mar llega hasta los tobillos”, lamenta Diomedes Fábrega, subdirector de la escuela de la isla en la que viven cerca de mil personas. Saben todos los vecinos, que día a día luchan por salir adelante en este pequeño rincón olvidado del mundo, que el mar seguirá subiendo y que su partida es inevitable. Es por eso que desde hace tiempo trabajan en un plan para reubicarse, aunque el agua no espera.

Con Información del Clarin.-