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Fernando Díaz dejó su trabajo, su familia y su hogar para unirse a un movimiento para derrocar al gobierno del cuestionado Nicolás Maduro. Ahora, el ex sargento de la Guardia Nacional de Venezuela parece desesperado y enojado. Está harto de esperar a que llegue la revolución, y hay fatiga en sus frases cortas y rápidas.

“Estoy furioso”, dijo a CNN el hombre de 27 años, cuyo nombre ha sido cambiado para proteger su identidad. “Pensé que íbamos a recuperar Venezuela, liberarla. Que íbamos a volver, organizarnos en grupos para detener la usurpación, pero al final no hicimos nada de eso”. Casi lamenta su decisión de desertar del Ejército venezolano.

Ahora se enfrenta a sus últimos días en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta, mientras se prepara para convertirse en un civil nuevamente, a instancias del Gobierno colombiano. Después de un mes de espera para unirse a una rebelión en Venezuela, su principal preocupación se ha centrado en mantenerse a sí mismo y a su esposa embarazada.

Con Información de CNN.-

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