Foto/Cortesía.

Los daños a la infraestructura causados en Costa Rica por el impacto de la tormenta tropical Nate, que se cobró además la vida de 11 personas, dejó 7.000 damnificadas y a medio millón sin agua potable son casi incalculables, advirtieron hoy autoridades del Gobierno.

El ministro de Obras Públicas y Transportes, German Valverde, dijo este sábado que sólo los daños en vías y carreteras “son de proporciones titánicas”, y advirtió que la reconstrucción “tomará mucho tiempo”. La tormenta, que tras irse desplazando hacia el Golfo de México, se convirtió en huracán, arrasó en Costa Rica, lo mismo que en Nicaragua, puentes, carreteras y dejó cubiertas por el agua a miles de vivienda.

Fuente: DLA.-